La expansión de las tecnológicas


La industria nacional de las TIC no tiene techo: la demanda de servicios, de soluciones específicas, de tecnologías orientadas a gestionar datos, cosas y clientes, aumenta tanto en el país como en el mundo. El nivel de recursos humanos es su fortaleza, pero contradictoriamente, su escasez es el talón de aquiles. A la hora de los costos, la inflación y el dólar móvil son frentes de preocupación. La mira está puesta en el exterior.

Los referentes tecnológicos de Córdoba aseguran que el sector continuará creciendo, impulsado por la gran demanda de servicios y de soluciones de valor agregado, a la orden de las nuevas tecnologías de expansión mundial. La fortaleza es el nivel de recursos humanos, pero su escasez es la gran debilidad y el desafío a resolver. Las oportunidades de mayor crecimiento se abren para empresas capaces de especializarse, de subirse a las tecnologías de vanguardia y de fabricar plataformas innovadoras, que -como ejes de desarrollo- sepan optimizar costos y aportar valor.

Con todo, los protagonistas cordobeses preparan inversiones en estructuras, fusiones y adquisiciones de empresas, nuevos lanzamientos, recursos y capacitación, y proyectan fortalecer sus ventas en el exterior, así como mantener sus gestiones en el mercado interno.
“Si bien el dólar está un poco retrasado para ser competitivos contra algunos países como los latinoamericanos e India, estimamos que están dadas las condiciones, de nivel de recursos humanos, y de desarrollo de aplicaciones de las empresas de software de Córdoba para crecer a nivel internacional”, dijo a Comercio y Justicia Mario Barra, presidente de Vates Ingeniería de Software, quien agregó que la mira esta puesta en crecer en el ámbito internacional, sin perder de vista el crecimiento en el mercado local.

De igual modo, Diego Casali, presidente del Cluster Córdoba Technology y CEO de Dicsys, opinó que “los recursos humanos atados a la inflación continúan siendo un problema para la exportación”, en tanto, aseguró: “Nos hacemos más caros en diferentes regiones”. No obstante, agregó que como la pequeña devaluación del peso frente al dólar mejora levemente el crecimiento en costos para exportación, el sector se sigue focalizando en la producción de servicios y productos de mayor valor agregado, con el objetivo estratégico de “no competir internacionalmente sólo por precio/valor hora hombre sino con productos de valor agregado”.
Con todo, el desarrollo del mercado internacional parece ser lo más atractivo en este momento para las tecnológicas.
“El mercado interno sigue creciendo y seguirá siendo atractivo pero -por supuesto- el crecimiento exponencial se da a través de la exportación, por lo tanto no descuidaremos el mercado interno pero pondremos mucho foco en nuevos mercados internacionales”, añadió Casali.

Por su parte, Rafael Ibáñez, director de Incluit, miembro de Harriague + Asociados Group, resumió que el sector se encuentra en un proceso expansivo y -con respecto a los costos- coincidió en que están muy ajustados para el mercado latinoamericano pero que se mantienen aún competitivos para proyectos en EEUU.
En ese sentido, en la sede local de McAfee, corporación estadounidense dedicada al desarrollo de software de seguridad que vende de manera global, señalan que la inflación es un escollo más que importante porque “el cliente tiene la percepción de que los costos pueden subir abruptamente, lo que genera cierta incertidumbre” y agregó: “También obliga a una permanente negociación con los empleados que desvía la energía hacia este tema”, subrayó Fernando Patrito, director de Negocios y Operaciones del Centro de Desarrollo de Software de McAfee.

El mercado
Los referentes acordaron que -en términos de demanda- existen altas necesidades de invertir en tecnología. “El mercado sigue siendo cada vez más grande para el sector tecnológico. La transformación digital y la cuarta revolución industrial demandan cada vez mas servicios. El desafío es evolucionar y hacernos más competitivos produciendo mayor valor agregado y de esta manera lograr diferenciación y hacernos más competitivos y rentables”, amplió Casali.
Por su parte, Ibáñez indicó que el mercado se encuentra en un proceso de expansión y de especialización, al tiempo que observó que en Argentina la adopción de tecnología de punta aún sigue siendo lenta.
“Si tomamos como mercado a la ciberseguridad, el mercado interno está en desarrollo y en crecimiento, por lo tanto deberían aparecer cada vez más oportunidades en los próximos cinco años”, agregó, por su parte, el director de McAfee.
“Al mercado lo vemos bien y con altas necesidades de invertir en tecnología”, sintetizó Barra.

Recursos humanos
Sin dudas, la escasez de recursos humanos continúa siendo el talón de Aquiles para el sector, sobre todo en cuanto a la necesidad de alta capacitación y especialización. Al respecto, Patrito subrayó: “De todas maneras, los productos de seguridad desarrollados en el centro de McAfee son vendidos globalmente y -desde ese punto de vista- el sector necesita abundancia de profesionales como desarrolladores de software de calidad y con conocimiento de las nuevas y cambiantes tecnologías. Éste sería el principal driver que permitiría que en el centro de Argentina se desarrollen más productos para el mundo y continuar un crecimiento sostenido”.
Del mismo modo lo expresa Barra: “El crecimiento se puede apalancar en la calidad de los productos y servicios aunque el gran desafío está, como hace más de una década, en poder conseguir los recursos humanos necesarios acordes a la calidad que el mercado requiere”.
Respecto a este flanco, el sector, promovido por el Cluster Tecnológico, se encuentra abocado al apoyo y fortalecimiento de los programas impulsados en los ámbitos nacional (Plan 111 Mil), provincial (Escuelas Proa y escuelas técnicas especializadas), instituciones educativas públicas y privadas con tecnicaturas, carreras de grado y postgrado, según comentó Casali, en calidad de presidente del cluster.

“El desafío también sigue siendo mitigar la escasez de recursos humanos calificados, de lo contrario no podremos cubrir las demandas crecientes de necesidades de servicios. Seguiremos apoyando programas de formación profesional tanto dentro de la empresa -como el Dicsys Education Program- como los promovidos desde el Estado”, enfatizó el empresario.

 

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