Los tres lados de la inteligencia artificial fijan sede en Córdoba


En 1968, el físico argentino e impulsor de buena parte de su programa nuclear,
Jorge Sabato, junto con el politólogo Natalio Botana, formularon un modelo de
interacción triangular entre tres vértices: gobierno, infraestructura científico-tecnológica conformada en gran parte por la academia- y sector productivo, integrado por las empresas públicas y privadas, como base para el desarrollo y la innovación en materia tecnológica. El modelo pasó a ser conocido internacionalmente como el"Triángulo de Sabato".

El miércoles 15 de agosto, en el marco de la feria Expotrónica 2018, la muestra de tecnología que cada dos años realiza en la Ciudad de Córdoba la Cámara de Industrias Informáticas, Electrónicas y de Comunicaciones del Centro de Argentina (CIIECCA), se presentó oficialmente el Nodo de Colaboración Científico Industrial para la Investigación y el Desarrollo de la Inteligencia Artificial. El "Nodo" es una iniciativa de cooperación entre la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FAMAF) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Córdoba Technology Cluster, de la que participa el Centro de Computación de Alto Desempeño (CCAD),también de la UNC.

El Nodo

Iriondo, doctora en Matemática e investigadora adjunta del CONICET, comenzó su exposición enmarcando la idea del Nodo en el esquema del Triángulo de Sabato. En ese contexto, enfatizó que uno de los roles del Estado es "traccionar con proyectos que impulsen a las pymes" para el desarrollo de nuevas tecnologías y capacidades productivas.
La Argentina, y la misma Córdoba, tienen ejemplos de cómo este rol ha podido ser cumplido de manera sobresaliente por empresas estatales en cuyo entorno han surgido y madurado pymes tecnológicas de alto valor. INVAP y el Laboratorio de Hemoderivados de la UNC son dos casos testigo de esta dinámica virtuosa. El Nodo, con su especificidad, aspira a recorrer en derrotero similar empleando los conocimientos en ciencias de la computación acumulados en la FAMAF y las capacidades del CCAD para potenciar a empresas privadas locales de base tecnológica.
La decana de la FAMAF dijo que también se buscará replicar el modelo de vinculación inaugurado con el Cluster en las otras áreas en las que la FAMAF viene realizando trabajos de transferencia, como en ciencias de materiales y radares, rubro en el cual la universidad tiene un rol destacado al gestionar el primer Radar Meteorológico Argentino (RMA) que entró en operaciones, tarea que comparte con la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la UNC.

Fuego para el desarrollo


"Lo pensamos [a Nabuco] como un fuego para calentarnos entre la industria y la
academia", expresó en la presentación del Nodo, Oscar Reula, director del CCAD, doctor en física e investigador principal del CONICET. Tanto en la empresa como en la academia hay en Córdoba un número considerable de personas haciendo aprendizaje automático (machine learning). "Esas dos comunidades estaban un poco dispersas y las queremos juntar para tener una masa crítica de gente", explicó Reula. "Tenemos un ecosistema y lo queremos cuidar porque es único en Córdoba. De los millones de puestos de trabajo que se van a crear (gracias a la inteligencia artificial), no queremos que se creen sólo en Estados Unidos y Europa mientras acá se pierden empleos", añadió el director del CCAD.

Solos no se llega

"El sector privado comenzaba a demandar tecnologías innovadoras y en Córdoba
faltaban recursos humanos capacitados, científicos en empresas y vinculación", explicó Casali en la presentación del Nodo. "Esa fue nuestra principal inquietud -agregó- y la razón por la cual nos vinculamos con la FAMAF".
En la caracterización de la situación en la que se encuentra la industria informática en Córdoba y los desafíos que tiene por delante, Casali señaló que "sólo con desarrollo de software no vamos a llegar, porque vamos a competir con otros países más fuertes en tamaño y precio". Es por ello que la apuesta de trabajar juntos con la FAMAF y el CCAD es fundamental para "convertirnos en el polo de inteligencia artificial de la región, con la idea es ir mucho más allá de la Argentina", sostuvo el presidente del Cluster, para quien uno de los objetivos de aquí en adelante es sumar más empresas para que trabajen con el Nodo.

De Toronto a Córdoba

Di Paolo fue uno de los principales impulsores del Nodo dentro del Cluster. La
representación de una asociación empresaria le permitió conocer los principales nodos de innovación mundial en la actualidad, como los que se están consolidando en Toronto (Canadá) y Nueva York (Estados Unidos). "Las empresas tienen una gran capacidad para impulsar comercialmente un producto pero las universidades tienen la capacidad de innovación, de generar conocimiento", dijo Di Paolo en diálogo con TSS. Y agregó que una limitación a superar es "reconvertir nuestra matriz productiva: pasar de proveer horas/hombre al exterior a desarrollar productos propios".

Atraso y cercanía

Para Romagnoli, el ecosistema informático cordobés adolece de un atraso general que obstaculiza el acceso a nuevas tecnologías y a personal capacitado. "Uno de los déficits es tener colaboradores que nos permitan acceder a clientes de mayor envergadura", le dijo el director de TheFuzzyFish a TSS. Y esta es una de las razones por las cuales el trabajo con las universidades es tan relevante.
Di Paolo y Romagnoli coincidieron en que el contexto macroeconómico de una
devaluación favorece las exportaciones de las empresas informáticas, aunque "impacta negativamente para el mercado interno", aclaró el segundo. "De todas maneras, lo que buscamos los empresarios, sin importar el tamaño de la empresa, es una estabilidad y un horizonte más marcado y no tanta volatilidad", dijo Romagnoli.
"La devaluación favorece -añadió Di Paolo- pero tenemos que cambiar también esa idea de estar esperando la devaluación para vender más afuera. Tenemos que lograr generar mayor valor agregado porque si generamos productos [en lugar de horas hombres vía software factory] no nos va a importar la devaluación".
El Triángulo de Sábato fue pensado, precisamente, para llevar a cabo una
transformación de la matriz productiva del país y así poder asegurar las exigencias de la soberanía nacional y del bienestar de la población. Aplicando esta fórmula en el sector nuclear y en el biotecnológico, la Argentina logró un desarrollo relevante con una importante proyección internacional en algunos casos. El Nodo FAMAF-CCAD-Cluster es un intento por reeditar esa triangularidad virtuosa en uno de los campos tecnológicos que marca el ritmo de esta época.

 

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