Para negociar con el Gobierno, los empresarios elaboran sus estadísticas


Los empresarios reciben informes que describen y analizan la coy unt ura económica, ya sea como parte de servicios contratados a una consultora o porque se los envía de manera gratuita la cámara del sector. Este segundo caso muestra en Córdoba un importante dinamismo, con múltiples estudios generados desde las asociaciones empresarias, que también los utilizan como instrumento de negociación en la representación de los intereses de su sector. Un relevamiento realizado por PERFIL CORDOBA muestra que al menos dieciséis asociaciones empresariales de la provincia elaboran con cierta periodicidad un estudio económico de su sector.

El común denominador de estos informes es el relevamiento de datos acerca de ni veles de producción, ventas y dotación de personal. Otros incorporan estadísticas sobre evolución de volúmenes de ventas, de inversión o expectativas futuras sobre la actividad.

La información fluye a través de los socios de la cámara y suele ser ampliamente replicada por los medios de comunicación. Para su elaboración, puede darse el caso de que la cámara lo tercerice a través de una consultora económica o que cuente con un equipo propio de economistas.

Esta última metodología es la que suelen compartir las cámaras locales con sus entidades madre a nivel nacional, buscando bajar el costo del estudio. Un instrumento de negociación política. Sondeos de este tipo son una herramienta de análisis del micro entorno de la empresa. Constituyen un punto intermedio entre los datos sobre el desempeño de la propia compañía y las estadísticas generales de la macroeconomía del país.

Su utilización más común es como instrumento de planificación de la estrategia empresaria. Sin embargo, en tiempos de estadísticas controversiales, primero, y de recesión económica, se ha trastocado esta función, anexando un rol de instrumento político al servicio de las Cámaras.

La periódica difusión de los datos sectoriales acompaña el discurso y sirve como instrumento de presión desde las asociaciones empresariales hacia los sectores gubernamentales, en demanda de políticas específicas. Desde la Cámara de la Madera, Mueble y Equipamiento cuentan su experiencia más reciente. “Nuestros estudios mostraban que la caída de la actividad en el sector alcanzaba el 40% y reclamábamos medidas concretas al gobierno, pero no creían en esos números. Cuando se publicó el Índice de Producción Manufacturera del Indec, reconocieron que los datos oficiales eran similares a los nuestros. Luego de eso nos incluyeron en los beneficios anticipados de la reforma tributaria para el caso de las contribuciones patronales”, relata Enzo Moriconi, director Ejecutivo de Cammec.

El caso es sintomático de una doble dificultad. Por un lado, las estadísticas oficiales no siempre tienen el nivel de desagregado necesario para reflejar las particularidades de cada sector. Y por el otro, los ministerios del ramo no desarrollan sistemas de indicadores propios ni recopilan datos de acceso abierto. Entonces los actores interesados deben construir sus propias estadísticas.

Falencias metodológicas. Un problema que asoma en relación con este fenómeno es la debilidad estadística de algunos indicadores empresariales. Ciertos aspectos clave de la metodología de elaboración pueden afectar su validez. Un número de casos reducido o sesgado en cuanto a tamaño o ubicación geográfica generalmente menoscaba la representatividad del estudio.

Satisfacer los criterios de calidad en la información que proporciona un indicador es costoso. Su validez, confiabilidad y oportunidad dependen de la capacidad para medir directamente el desempeño del objeto, de la consistencia metodológica en el tiempo o el espacio, y de la frecuencia y actualidad en la recolección y análisis de los datos. Sostener un trabajo que cumpla estos requisitos es oneroso, y representa un costo adicional para los privados en el que no siempre pueden incurrir. Por ello, un sistema estadístico preciso, confiable y particularizado es un bien público que debe garantizar el Estado.

La evidencia empírica es un insumo fundamental tanto para el diseño de políticas públicas como para las decisiones de estrategias empresariales.

Recientemente la Unión Industrial de Córdoba (UIC) promovió el desarrollo de un sistema de indicadores conjuntamente entre el gobierno provincial y las empresas del sector. De efectivizarse, esta iniciativa permitirá unificar criterios y armonizar interpretaciones sobre la realidad económica de la provincia y la magnitud de la crisis que enfrenta. Asociaciones empresariales con estadísticas sectoriales

Cámara de Comercio de Córdoba.

Unión Industrial de Córdoba. Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne.

Cámara de Corredores Inmobiliarios de Córdoba.

Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba.

Cámara de la Madera, Mueble y Equipamiento de Córdoba.

Córdoba Technology Cluster #MonitorTIC.

Asociación de Fabricantes de Cemento Portland.

Cámara de Empresarios de Repuestos Automotor y Afines de Córdoba 

Centro de Almaceneros 

Cámara de Comercio Automotor 

Cámara Empresaria del Autotransporte de Cargas Federación de Expendedores de Combustibles y Afines.

Cámara Argentina de la Construcción - delegación Córdoba. Cámara

Empresarial de Desarrollistas Urbanos de Córdoba.  

(Fuente www.perfil.com).