Profesor, empresario y líder "tech"


  • Es ingeniero en sistemas.
  • Lleva tanto tiempo siendo empresario como docente universitario.
  • Preside el Córdoba Technology Cluster y advierte que la revolución de la tecnología 4.0 “llegó para todos”.

Diego Casali, uno de los dueños de Dicsys, productora de software y de analítica de datos para empresas, es un rara avis en el mundo corporativo. Lleva tantos años de empresario como de docente universitario, al igual que su socio, Diego Galván, y su colega Mario Barra, de la tecnológica Vates.

Hace cuatro años que preside el Córdoba Technology Cluster, donde conecta al sector con otras actividades económicas. Su empresa armó dos spin-off(emprendimientos surgidos de una empresa) para entrar en el mercado de la inteligencia artificial.

–¿Cómo entraste en el mundo tecnológico?

–Me recibí de analista de sistemas en Universidad Blas Pascal (UBP) en 1996 y después de ingeniero en el Instituto Universitario Aeronáutico (IUA, hoy Universidad de la Defensa) en 2001, porque podía trabajar y estudiar en forma semipresencial. Desde que era estudiante hacía tareas docentes.

–¿Cómo es eso?

–Entre segundo y tercer año era ayudante alumno en materias como estadística y análisis matemático. De esta forma, la UBP daba una media beca que ayudaba mucho, porque la cuota era “interesante”.

–¿Cuándo empezaste a trabajar?

–Cuando egresé de la UBP empecé a trabajar en una consultora que todavía existe, Cedi Consulting & Training, donde prácticamente inicié el área de desarrollo de software. Ahí le di capacitaciones a Mario Barra, que había empezado a formar Vates. Pero las primeras tareas las hice en Telintar.

–¿En Bosque Alegre?

–Sí, todos los días, a las 6.20, esperaba un colectivo de Telintar que me llevaba. Volvía casi a las 20. Hoy es casi imposible convencer a los jóvenes que acepten un régimen como ese. Por entonces, el mercado laboral era muy chico.

–¿Vos qué hacías?

–Era instructor en soluciones de Microsoft. En 1998, la marca me dio el título de MSDN (Microsoft Developed Network) Regional Director, que es como un cargo no rentado mientras estaba en Cedi. Éramos cerca de 100 en todo el mundo con ese título y nos tocaba dar conferencias en Córdoba, Rosario, Mendoza y Buenos Aires y hacer software con herramientas y bases de datos de esa marca.

–Era importante, supongo.

–En ese momento, era como jugar en el Barcelona con Messi. Íbamos una a dos veces por año a capacitarnos a Seatle, Estados Unidos. Era todo ad honorem, pero estaba feliz.

–¿“Ad honorem”? Por lo menos sirvió para algo...

–Sí, porque cuando se inauguró en 2001 el edificio inteligente en Nueva Córdoba, una de las primeras en instalarse fue Microsoft, en el piso 14, que me incorporó al equipo de Córdoba. Ahí estuve hasta 2005.

–Una historia corta. ¿Qué pasó?

–Esas decisiones corporativas que se toman a partir una planilla Excel en alguna oficina de Estados Unidos. Ahí me ofrecieron ir a Buenos Aires.

–¿Y qué hiciste?

–En ese momento, había llegado Motorola, se había formado el Córdoba Technology Cluster, después vino Intel. Así que decidí quedarme. Entre 2006 y 2007, con cuatro socios formamos lo que primero se llamó Ditek y luego fue Dicsys.

–¿Hoy siguen los cuatro?

–No, en un momento nos dividimos, por la salud de todos. Yo seguí con Diego Galván, con quien somos compañeros de docencia en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), junto con Mario Barra.

–¿Desde cuándo sos docente?

–Este 2019 cumplo 20 años como profesor en la UTN, trabajando en la cátedra Business Intelligence, y desde hace ocho años estoy en la cátedra de Emprendimientos Tecnológicos. Hasta 2006 fui profesor en el IUA y hoy también soy director de la Diplomatura de Big Data y Business Analytics de la Universidad Siglo 21 y mentor de la carrera de Ingeniería en Sistemas.

–Ser empresario y docente no se da en todos los rubros. ¿Por qué en el tecnológico sí?

–En las universidades, la mayoría son docentes full time. En la UTN, muchos docentes reparten su tiempo entre la docencia y la actividad privada. Es tan dinámico el cambio, que quien es sólo docente en dos años queda afuera de la película.

Nuevas tecnologías. Dicsys prepara empresas en el rubro de la inteligencia artificial para el agro, el consumo y el diagnóstico médico.

Nuevas tecnologías. Dicsys prepara empresas en el rubro de la inteligencia artificial para el agro, el consumo y el diagnóstico médico.

–Actualizarse es obligatorio.

–Para ser competitivo, sí. Esa actualización se traslada a la docencia y en el ida y vuelta con los estudiantes uno también aprende. Tiene que gustarte, porque económicamente es insignificante. Pero es una forma de devolver al sistema educativo lo que te dio de joven.

–¿Qué hacen en Dicsys?

–Desarrollo de software y analítica de datos para la toma de decisiones de los altos ejecutivos. Cada área aporta la mitad de la facturación. Cuando empezamos éramos 10 y hacíamos de todo; hoy somos 150, 40 en la oficina en Puerto Madero, en Buenos Aires.

–¿Para quiénes trabajan?

–Empresas como Arcor, Aceitera General Deheza (AGD), Fiat Chrysler Automobile (FCA) y CNH Industrial, Claro, Banco de Córdoba, Naranja, Libertad, Cordiez y los bancos Supervielle y Galicia. También exportamos.

–¿A qué países?

–A Chile, Paraguay y Panamá; en este último tenemos una oficina comercial para atender al Banco General de Panamá, que es un cliente importante. El año pasado, menos de 10 por ciento de las ventas fueron exportaciones. Este año llegaremos a 15 por ciento.

–¿Qué se viene para la industria del software?

–Hoy tiene que virar a las tecnologías 4.0, principalmente inteligencia artificial e internet de las cosas. Por eso creamos tres spin-off: Satelinfo, que analiza información satelital y en la web para el agro; Analitic Express, que procesa información sobre consumo masivo; y Datahealth, que hace lo mismo para el diagnóstico médico. El objetivo es lanzar versiones beta este año.

–Además, sos presidente del Córdoba Technology Cluster.

–El Cluster arrancó con 10 personas. Yo estoy al frente desde 2015 y este es mi último año. Hoy son cerca de 210 socios directos y, por los convenios con los clusters de San Francisco, Villa María y Río Cuarto, suman 300. El ecosistema lo integran 450 empresas que dan empleo a más de 13 mil empresas.

–¿Por qué en el Cluster no están las multinacionales?

–Al principio, había cierta desconfianza. Pero la llegada de multinacionales como Morotola, Intel o Microsoft obligó a levantar la vara y aplicar normas de calidad. Ahora es distinto. Globant se sumó al Cluster, Indra hará lo mismo pronto y Marcos Galperin ya dio el “ok” para que Mercado Libre se integre.

–El mercado tecnológico no tiene desempleo, ¿no?

–Hay más demanda que capital humano. Además, nueve de cada 10 trabajadores están formalizados y ese 10 por ciento restante son personas que prefieren ser freelance porque trabajan para otras empresas o tienen sus propios clientes. Hoy el empleado pone las condiciones, porque de lo contrario tiene otras cuatro opciones de trabajo.

–Es un sector que no para de crecer.

–En el último tiempo, y aún con la crisis, nunca dejó de expandirse en el mercado interno. En el exterior también, aún cuando es difícil abrir mercados, porque te miden mucho, ya no te compran por ser bueno, bonito y barato. La clave es apostar a por lo menos una de las tecnologías 4.0 e innovar en tus productos. Nosotros entramos en la inteligencia artificial.

–Es que la transformación digital está avanzando en todos los sectores.

–Lo que llaman la revolución 4.0 está generando un cimbronazo fuerte en muchas empresas, que empiezan a demandar servicios en estas tecnologías. Esta revolución llegó para todos.

–Al final, los “nerds” van a ser los grandes protagonistas...

–No tengo ninguna duda (risas). Los nerds vamos a controlar el mundo, o por lo menos seremos figuras estratégicas. Basta ver quiénes encabezan el topcinco de la lista de la revista Forbes, con las fortunas más importantes del planeta.

Familia y naturaleza: Más allá del “software”

Este año, Dicsys prevé un crecimiento de 15 por ciento.

Nombre. Diego Casali (45).

Casado con. Jimena.

Hijos. Juan Diego ( 15), María Guadalupe (13 ), Ana Lourdes (7 ), Rosario ( 6) y Francesca ( 2).

Profesión. Ingeniero en Sistemas (IUA) y Analista de Sistemas (UBP).

Socios. Diego Galván.

Empleados. 140.

Facturación. En 2018 rondó los 82 millones de pesos. Este año proyecta crecer 15 por ciento.

Hobby. Pesca y viajar.

Proyectos 2019. Tres iniciativas: Satelinfo (analítica de datos para agronegocios), Analytics Express (analítica para consumo masivo) y Datahealth (analítica para diagnósticos médicos).

Teléfono. (0351) 5691050.

E-mail. info@dicsys.com

Web. www.dicsys.com