Proyecto de Modificación de la Ley de Economía del Conocimiento


Proyecto de Modificación de la Ley de Economía del Conocimiento (LEC)

 
Desde el Córdoba Technology Cluster hemos trabajado activamente desde que la Ley de Economía del Conocimiento (LEC) comenzó a gestarse con el fin de aportar nuestra experiencia y buscar consensuar un proyecto que contribuya al crecimiento del empleo de calidad y las exportaciones, así como el surgimiento de nuevas empresas y la consolidación de las existentes.

Ante el proyecto de modificación propuesto para la Ley 27.506 de Economía del Conocimiento (LEC), promovido desde el Poder Ejecutivo, destacamos sus aspectos positivos que ratifican los principios originales de la ley expandiendo beneficios. Este es el caso de establecer un plazo de 4 años desde la inscripción en el régimen con el único requisito de desarrollar alguna de las actividades promovidas, para las Micro Empresas.

Sin embargo, vemos con preocupación algunas modificaciones, que de aprobarse tal como están planteadas, tendrán un impacto negativo en el desarrollo del sector, ya que no brindan certezas sobre la estabilidad de los beneficios del régimen a futuro y deja a nuestro país en una situación de desventaja competitiva regional para captar empresas que se instalen en el país y generen empleos, así como para competir por mercados externos.

La modificación propuesta respecto del Cupo Fiscal representa una pérdida de estabilidad fiscal. La posibilidad de fijar un cupo fiscal a partir del segundo año de vigencia del régimen, que se distribuiría según lo que establezca la autoridad de aplicación y limita la estabilidad fiscal a los beneficios que fija la ley, preocupa sensiblemente debido a que la falta de previsión y el carácter discrecional de la medida atenta contra la posibilidad de proyectar a mediano y largo plazo.  La estabilidad fiscal fue uno de los pilares fundamentales de la ya sin vigencia “Ley de Promoción del Software” y el proyecto original de la LEC, y entendemos que es fundamental mantenerla.

En el nuevo proyecto de reforma de la ley se establece, como requisito para la continuidad de las empresas que se encontraban inscriptas en LPS, no tener observaciones de auditorías pendientes de resolución. Se sabe que existe una gran cantidad de informes de auditorías que no fueron comunicados oportunamente a las empresas, por lo que se debería prever que este requisito aplique para quienes hayan sido efectivamente notificados y no hubiesen cumplimentado las observaciones. Consideramos que se debería permitir el ingreso al régimen a quienes no hubiesen sido notificados en tiempo y forma, sin perjuicio de que se hagan las notificaciones que correspondan, otorgando a las empresas un plazo para subsanar las eventuales observaciones.

Por otro lado, los cambios que se proponen van en contra de la promoción de las exportaciones, uno de los objetivos principales del régimen original. Esto se debe a que las retenciones sufridas en el exterior por exportaciones a países sin convenio de doble tributación, podrán deducirse como gasto en la liquidación del impuesto.  Esta modificación implica que los montos en concepto de retenciones no podrán considerarse como pago a cuenta del impuesto a las ganancias, como estaba previsto en la LEC aprobada en 2019.  

Otro punto controvertido es la revalidación bianual de la inscripción en el régimen, supeditada a un incremento progresivo de los porcentajes establecidos como requisitos en capacitación, I+D y exportaciones. El crecimiento de esos valores proyectados a 8/10 años llega a extremos muy difíciles de cumplir, fundamentalmente para las Micro y Pymes y más aun considerando que el proyecto establece los mínimos de incrementos.  En su lugar creemos conveniente establecer porcentajes máximos, que deberían ser sensiblemente inferiores a los propuestos como mínimos.

La Ley 27.506 votada por unanimidad en el Congreso el año pasado y a la que acompañamos desde su génesis planteaba la oportunidad de crear condiciones aptas para moderar las incertidumbres económicas, tributarias y normativas en nuestro país, y de esa manera apostar de forma sostenida a nuevos proyectos de inversión, generar nuevos puestos de trabajo.

Para continuar en la línea de crecimiento y mantener a los servicios basados en el conocimiento como una de las principales actividades generadoras de divisas del país, aspiramos a que se equilibren los aspectos mencionados para que el régimen de promoción pueda cumplir los objetivos de crecimiento de empleo, producción y exportaciones de la economía del conocimiento.